La discriminación racial no es una narrativa lejana: es una experiencia que marca cuerpos y biografías en el presente de Ecuador. El caso de Jimmy Ocles, presentado en el video “Jimmy Ocles – Víctima de racismo en Quito”, es una muestra contundente de cómo el prejuicio, la ignorancia y el abuso de poder pueden cambiar una vida en segundos.
¿Quién es Jimmy Ocles?
Jimmy, originario de Quinindé, vivió la mayor parte de su vida en su ciudad natal antes de mudarse a Riobamba para estudiar ingeniería forestal. Luego se trasladó a Quito, donde también trabaja como modelo. Relata que nunca había sentido plenamente el peso de ser negro hasta dejar su provincia; en otros contextos, los apodos despectivos y la desconfianza ajena hicieron evidente la persistencia del racismo.
Jimmy cuenta, por ejemplo, que por la noche los taxis no se detienen para recogerlo, que en los buses la gente evita sentarse a su lado y que con frecuencia protegen o esconden sus pertenencias en su presencia. Estas situaciones de racismo cotidiano se suman a la xenofobia, siendo confundido y maltratado por su fenotipo, como si fuera extranjero, pese a ser ecuatoriano.
Un hecho traumático que lo cambió todo
La experiencia más impactante ocurrió tras retirar dinero de un cajero automático en Quito. Agentes policiales vestidos de civil lo abordaron y, por el solo hecho de ser afrodescendiente, lo acusaron de intentar robar el banco. Sin mediar explicaciones, lo golpearon, le arrancaron la camiseta, lo tiraron al piso y se ensañaron con él: uno presionó su cuello con la rodilla y otro le pisó la mano impidiéndole respirar, hasta que Jimmy, desesperado, pidió auxilio.
En un primer momento, Jimmy pensó que se trataba de un asalto, hasta que vio cómo uno de los agresores sacaba un radio policial para pedir refuerzos. Todo esto mientras otros transeúntes y curiosos lanzaban insultos racistas y criminalizaban su presencia gritándole improperios como “sacapinta” o “ladrón”.
No es un caso aislado
El video muestra que este tipo de abusos policiales no solo afectan a Jimmy. Efraín, otro ciudadano, fue detenido y pateado por la policía tras salir de un baño público, sin motivos ni explicaciones. Testimonios como estos revelan una triste realidad: las agresiones basadas en prejuicios raciales son frecuentes y, muchas veces, no generan siquiera una disculpa de las autoridades responsables.
La búsqueda de justicia
Jimmy tomó la decisión de demandar a sus agresores. Más allá de la reparación legal, lo impulsa el deseo de que su historia sirva como advertencia para el futuro de su hija o hijo y para miles de personas que viven situaciones similares. Aspira, al menos, a una disculpa pública que restituya su dignidad y la de su familia.
Reflexión final
El racismo, tal como se expone en el video, es una consecuencia directa del prejuicio y la ignorancia. Es un mal con raíces profundas en la sociedad ecuatoriana y latinoamericana. Ponerse en el lugar —y en la piel— de quien lo sufre es el primer paso para reconocerlo, enfrentarlo y exigir un cambio real.
Escrito por Jimmy Ocles®
Mira el testimonio en video completo aquí:
https://www.youtube.com/watch?v=tC50HN-ovEk
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