Lecciones de Vida Académica, Modelaje y Activismo
A lo largo de mi vida académica, he tenido la oportunidad de aprender valiosas lecciones que han sido de gran utilidad en mis diversas facetas como modelo, dirigente estudiantil y activista social. A pesar de que aún tengo mucho que aprender, ciertas estrategias me han salvado en numerosas ocasiones. Una de las lecciones más importantes ha sido entender qué palabras evitar en mis discursos para mantener el interés del público. Aquí comparto algunas de esas palabras y frases, así como mis reflexiones sobre por qué es crucial evitarlas.
1. «Creo que», «Opino que…»
Estas expresiones pueden hacer que tu mensaje suene incierto o inseguro. En lugar de decir «Creo que deberíamos tomar acción», es más efectivo decir «Debemos tomar acción». La seguridad en tus afirmaciones fortalece tu credibilidad.
2. «Es mi opinión…»
Disminuir tu mensaje al añadir frases como «Es mi opinión» puede restarle fuerza y autoridad. Es fundamental transmitir tus ideas con confianza y claridad.
3. «Podría estar equivocado…»
Aunque la humildad es una virtud, expresar demasiada duda puede debilitar tu argumento. En lugar de decir «Podría estar equivocado, pero creo que…», simplemente expón tu punto de vista con firmeza.
4. «Básicamente me parece que…», «Simplemente…»
Estas palabras de relleno diluyen el impacto de tu mensaje. Un discurso claro y conciso es más efectivo y mantiene la atención del público.
5. «Pues nada…», «Un poco…»
Evitar estas muletillas ayuda a mantener la profesionalidad y la seriedad en tus discursos. Frases como «Pues nada, lo que quiero decir es…» pueden hacer que parezcas menos seguro de ti mismo.
6. «De alguna manera…»
Esta frase sugiere ambigüedad y falta de claridad. Es mejor ser directo y específico en tus declaraciones.
7. «Literalmente…»
El uso excesivo de «literalmente» puede ser problemático, especialmente cuando se usa incorrectamente. Por ejemplo, «Me moría de la risa» no debe ser tomado de forma literal, y el uso incorrecto puede distraer al público.
8. «Increíblemente…», «Totalmente», «Absolutamente…»
Estas palabras pueden parecer exageradas y restar seriedad a tu discurso. Mantén un lenguaje preciso y evita los superlativos innecesarios.
9. «Súper…», «Brutal…», «Genial…», «Maravilloso…»
Estas expresiones coloquiales pueden ser útiles en ciertos contextos informales, pero es mejor evitarlas en discursos formales o profesionales para mantener la seriedad y la profesionalidad.
10. Tipos de códigos de lenguajes con situaciones
Es crucial adaptar tu lenguaje al contexto y a la audiencia. Utilizar el lenguaje adecuado para cada situación demuestra respeto y comprensión por tu público. En entornos académicos o profesionales, es mejor optar por un lenguaje formal y técnico, mientras que en contextos más informales, un lenguaje relajado puede ser más efectivo.
Conclusión
En mi trayectoria como estudiante, modelo, dirigente estudiantil y activista, he aprendido que las palabras que elegimos pueden hacer una gran diferencia en cómo se perciben nuestros mensajes. Evitar estas expresiones y frases puede ayudarte a mantener la atención y el respeto de tu audiencia, fortaleciendo la eficacia de tus discursos. Aunque todavía tengo mucho por aprender, aplicar estas lecciones ha sido invaluable en mi camino y espero que también lo sean para ti.
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